08.15.07

Organización iterativa de las moléculas neoplásicas-sociales

Publicado en Guattari, Mis escritos, antiedipo, deleuze, esquizoanálisis, foucault, lepe carrión, mil mesetas, oncopolítica, patricio lepe carrión en 11:46 pm por Prof. Patricio Lepe

Las células se organizan conforme a patrones iterativos de secuencias. La forma que adquiere un patrón sociopolítico en su desarrollo, si lo hubiera, es la expanción de un proceso llamado “angiogénesis informacional” que, como bien puede suponerse, es el inicio del aparato tecno-fisiológico de distribución y almacenamiento de la información; pequeños centros desfocalizados, disgregados en direcciones opuestas que permitan la circulación rápida y eficiente de los flujos organizacionales: órdenes, decretos cívicos, volantes y panfletos propagandísticos (hoy está absolutamente superada esta etapa, y se habla de tecnologías virtuales, en que el hipertexto remplaza los portales dimensionales de la escritura, y facilita el intercambio de ideas a una velocidad impresionante).
La angiogénesis informacional, no es múltiple en su inicio. Es local, evidentemente, esto quiere decir, concentrada bajo un solo aspecto y subjetivada por constructos intencionales de un miembro o célula de semiotización dominante. La entrega de sentido, la semiotización de los sectores vecinos al neoplasma cancerígeno, no se produce sino por medio del proceso angiogenético en que, las vías informáticas comienzan un grado de desarrollo conforme al poder del tumor localizado. las vías conectan con otras vías, linfáticas o sanguíneas, pero siempre en derredor de un mecanismo imperceptible y de alta intensidad.
La repetición, pareciera ser el modus operandi de un juego reglamentado bajo estrictas normas; minúsculas, microscópicas, moleculares, de intensidades, de flujos. Esto es importante porque, siempre se ha pensado justamente lo contrario, que no hay repetición, o si la hubiera, no hay una constante que la gobierne en su expansión. El rol que cumple cada célula, cada aparato o mecanismo de crecimiento, se repite infinitas veces pero en una constante ecuacional, aunque desconocida, aprehensible sólo bajo la óptica de un trazado o plano, una cartografía o mapa que especifique en detalle, milimétricamente, el proceso complejo de expansión, de territorialización.
Cada molécula conforma un núcleo de complejidad iterativa, de repeticiones a pequeña escala, de lineas y figuras geometrizadas por cortes y continuidades, en una danza gráfica de “n” dimensiones, de planos intersectados unos con otros, en una multiplicidad aparentemente caótica.

08.11.07

RICHARD PINHAS - RHIZOSPHERE

Publicado en Guattari, Mis sonidos, deleuze, lepe carrión, mil mesetas, patricio lepe carrión en 7:27 pm por Prof. Patricio Lepe

¿ Cómo pensar lo ‘no pensable’?

¿cómo hacer audible lo inaudible?

 

¿qué máquina puede gestar un tiempo absoluto en un plano?

¿cómo generar a partir de un módulo de materia sonora, un espacio abierto, de compresión cero, neutro, un lugar de sesaciones finas, precisas?

¿qué constructos se apoderan del sonido? ¿cómo liberar se subjetivaciones una vibración?

 

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DESCARGAR “rhizosphere live paris, 1982″ Parte 1, parte 2.

 

VIDEOS DE RICHARD PINHAS:

- Tikkun (part 4) GEMATRIA

- Richard Pinhas at Highways

 

DELEUZE (diálogos con Richard Pinhas) - COURS VINCENNES:

Sobre música:          08/03/1977    -    -    -    -    03/05/1977

Conferencia sobre el mundo musical, IRCAM  01/00/1978
 

 

 

El plano par Richard Pinhas

03/11/1997

“Cada uno debe constituir su ser para servir al plano”
Nietzsche, 1882

Al filósofo, fundador del plano

Perdidos en los mundos interiores del gran viaje, en los pliegues de la naturaleza, él nos va a hacer reencontrar la esencia no humana del hombre y los mundos inorgánicos, los animales, los vegetales, lo mineral y lo estelar. Vivimos en el más estricto simultaneismo y nuestra tristeza proviene sin duda de la irreversible perdida de la fantástica unidad primordial, la Fusión de lo Uno y lo múltiple, del Hombre y de la Naturaleza. Sin duda aquella -la que jamás ha existido, pero su visión romántica nos permite afrontar los exilios tan difíciles como bellos de un día que muy pronto, podría devenir peor que la noche. Y nosotros otras bestias de carga, los Idiotas temporales y los Meteoros, esquizofrénicos de un Mundo terminal debiendo experimentar las coacciones, una vez más, difíciles pero bellas, de una trayectoria cósmica e indefinida. Entonces, las “pinturas abigarradas de todo lo que ha sido creído” son como una especie de muro real en el cual nuestro destino es el aplastamiento forzado, el crash, la destrucción, o al contrario la producción de un horizonte sin límite (lo infinito ilimitado), de un suprasensible absoluto y de las más gran rectitud, la devoción a la obra por venir.

Pero ahí también reside nuestra última nobleza, nuestra última Resistencia.

Nuestras producciones son los últimos sobresaltos, los últimos estertores de la Tierra, la Ligera. ¿Quizá nosotros somos, desgraciadamente, los últimos interpretes, los últimos aquí, los últimos allá? Gloria a los últimos cualesquiera que sean, los últimos románticos despreciadores de lo real ubiquitario, los últimos transductores, los osciladores perdidos de los gritos de la Tierra. Y sufre así la totalidad del Cosmos en el improbable ladeamiento de nuestras subjetividades. Saltando los últimos estratos, los últimos órganos, se ofrece a nosotros la gran desterritorialización. Esta experiencia que nos imponemos es también nuestro honor, el sufrimiento del Hombre y el Puente hacia el Superhombre. Pues no lo dudamos, como se ha dicho de toda época, nosotros seguimos siendo, un Puente hacia el Superhombre. Nuestra carne es la de los innombrables crucificados y nuestras lagrimas, las de un cerebro devenido estelar y molecular.

También, como porvenir, seguimos siendo solo una imperceptible producción, una multiplicidad de pequeños actos ridículos, de sueños hipocondriacos que nos liberan en el movimiento mismo en que esas producciones nos guían hacia el Abismo mayor de las estrellas de la gran Unicidad heraclitiana. Cada palabra, o bien, cada nota, cada color es para los “Viajantes” un dolor más terrible aún que el dolor de la Tierra, mas dolorosa aún que la Nada imaginable de nuestros corpúsculos orgánicos cuando cesa, en un movimiento muy natural, todo proceso de producción.

Afortunadamente, somos los condenados, los excluidos del mundo inmundo, de la pornografía actual, los grandes desterritorializados, los hermanos técnicos y deseantes de un Cosmos en extinción. Bella y deseable es está fusión. Quizá está es la esencia del Querer y, por extensión, de la Voluntad, de la bella contra-efectuación de la potencia constatando su inexorable declive. Sepamos declinar con brillantez puesto que toda vida es (también) Declive, como toda vida, dice Scott Fitzgerald, es (¿sería?) Un proceso de destrucción.

Somos los Gatsby de los tiempos actuales, los Bartleby de lo virtual, los últimos errantes, los últimos nómadas. Componer ha devenido un acto de amor posible. Y más alla de la composición, más allá del bien y del mal, en la Mecanosfera que es literalmente Maquinación, trucaje, juego (pues todo el tiempo el niño-rey juega a la chita, a las tablas, a los dioses y a los salvajes, a los demonios que saltan más allá de los límites, a la hibris, al computador, a las múltiples prácticas del amor físico…), nosotros describimos el último Plano. El Plano.

A ustedes mis hermanos de dolores y de producción, entramos al fin y por siempre en el “teatro de la crueldad”, la única verdadera realidad. Y si por desgracia no debiera quedarnos más que un deseo este sería: la construcción del plano, su consistencia y su densidad, si inmovilidad y su inmutabilidad, su gozo. Levantemos el plano y activemos su Apología. Nosotros los condenados, los imperceptibles, activamos la más pura inmanencia. Nuestra vuelta a fugarnos es la estricta y absoluta ontología del Plano. Aprendamos a amarlo, a vivir para él y en él. Y si ese plano es la Rizosfera entonces, sin duda, seremos los últimos Nómadas cósmicos de la Tierra, reputada de ligera. “Dios calcula, el mundo se hace”, en fin podemos devenir imperceptibles y errar sobre las líneas de fuga de lo Absoluto (dice). Nuestra tarea es grande, pero inmenso es nuestro coraje pues nunca encaparemos a esta “bella muerte” prometida como un Eden imposible. Somos los agentes del Caos, y los voceros del Signo. Pues, podéis estar seguros, mis amigos, el signo llega. Y si deseamos todavía y siempre el Eterno Retorno, es como guardianes y garantes errantes del Plano, también nosotros con jovialidad somos los portadores del “peso mas pesado”.

Somos los practicantes de lo múltiple, y apostamos al mundo del mañana, pues habrá forzosamente un mundo mañana, será la efectuación misma de todas las virtualidades del plano. Hace frío pero despunta el astro en el horizonte. Este pensamiento del Peso más pesado es también el de la Rizosfera, a saber la efectuación compleja y concreta del Plano: Rizosfera, Mecanosfera, Esquizosfera, el plano del deseo y el plano de inmanencia, plano de consistencia y plano de composición (así lo llama). Y allá reside nuestro simultaneismo interior. Los mundos conexos y diferenciales son la afirmación real de las múltiples facetas de la realidad una e indivisible.

Tal vez en los pliegues del Plano reside la esencia temporal de los nómadas del interior. Sin duda ha llegado el momento de marcharse, puesto que, dicen los Vedas, hay tanta Aurora en quien aún no la tiene. Mis hermanos todavía un esfuerzo para reunir al funámbulo y realizar el ensamblaje de la Resolución. El plano es nuestro Amigo y nuestro aliado, realicemos todos los posibles. Actualicemos sus virtualidades y sepamos guardar preciosamente en nuestro corazón la realidad de su existencia. Sin duda devendremos puras Entidades, torbellinos y soplos, los incorporales y los incomposibles, Las Diferencias y las Repeticiones. Pongamos sobre nosotros los manes del gran maestro, Baruch nos muestra la gran quietud del infinito y del mundo de las fuerzas. En nosotros florece su nombre, el Nombre mismo del gran pensamiento. Mañana, en un nuevo día, se elevará sobre nuestros rostros penetrados de luz y de sublime claridad.

Somos el silencio y la luz, los últimos luministas, los grandes actores del Plano.

el 4 de noviembre de 1997
RICHARD PINHAS

Edicion original aparecida en PDF-TALOS
el 4 de noviembre de 1997
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